Los cinco pasos básicos para poner en alquiler tu vivienda.

Feb. 15, 2023 Daniel Díaz



Cinco pasos básicos para poner en alquiler tu vivienda y evitarte sustos.


Según la Radiografía del Mercado de la Vivienda 2021-2022 publicado por Fotocasa, un 76% de los españoles son propietarios. De estos, un 79% tiene una única vivienda, mientras que un 19% cuenta con dos propiedades y un 4% tiene 3 o más.



Si perteneces a alguno de estos dos últimos grupos puede que te estés planteando poner en alquiler tu vivienda.



Debes saber que como propietario, cuentas con una serie de herramientas para cubrirte las espaldas a la hora de sacar tu piso al mercado y evitarte sustos. Alquilar es más fácil de lo que parece, solo necesitas tener en cuenta una serie de premisas, anota:

La "puesta a punto".


Recuerda que la primera impresión es la más importante y en este caso además marcará la negociación con los posibles inquilinos. Debes mantener el inmueble limpio, con las instalaciones en buenas condiciones y a punto para entrar a vivir.

Si las paredes lo necesitan, no dudes en darle una mano de pintura. Trata de decorarlo de forma despersonalizada de forma que los visitantes tengan un lienzo en blanco sobre el que imaginar su futuro hogar. Y por supuesto, si hay electrodomésticos o muebles en mal estado cámbialos y si no, directamente es mejor que los retires.

Documentación necesaria.


Tener listo todo el trabajo de papeleo previo hará que, una vez que encuentres al inquilino idóneo, puedas empezar a obtener rentabilidad por tu inmueble cuanto antes. Anota lo que no puede faltar:


  • Certificado de eficiencia energética de la vivienda.

  • Cédula de habitabilidad.

  • La escritura que demuestre que eres propietario de la vivienda.



Además, es habitual entregar copias de las últimas facturas de suministros (luz, agua, gas, etc.) para acreditar que se está al corriente de las mismas.

Fijar el precio y publicar el anuncio.


Para fijar el precio, puedes optar por hacer “labor de investigación” y fijarte en la cantidad por la que se alquilan viviendas similares en tu zona.



Luego toca redactar el anuncio; cosa compleja. Se trata de comunicar de forma clara y concisa las características del inmueble pero de forma que resulte atractivo y destaque sobre la competencia.



Y por supuesto, acompaña tu anuncio de fotos de buena calidad, luminosas y en las que se vea fielmente cada estancia.

Contrato de arrendamiento.


Las llamadas comenzarán a llegar y lo mejor para entonces es que tengas preparado un contrato legal que se ajuste a la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).



En este documento tienen que aparecer plasmados los derechos y obligaciones tanto del arrendador como del arrendatario y, además, tendrán que figurar todos los puntos que habéis pactado entre el inquilino y tú antes de la firma.

De esta manera, ambos disfrutaréis del tiempo que dure el arrendamiento y podréis dejar todos los posibles problemas y malentendidos de lado, evitando problemas legales y conflictos entre las dos partes.

Haz un buen inventario:


No nos cansamos de repetirlo: tener un buen inventario es la mejor manera de evitar futuros quebraderos de cabeza. 
En este documento debe estar reflejado todo aquello que está en el inmueble, así como su estado, y que el inquilino podrá disfrutar durante el tiempo que viva allí.

Debe ir anexo al contrato de arrendamiento y ha de estar firmado por ambas partes.



Si puedes acompañar el documento con imágenes o con copias de facturas de compra, mejor que mejor.

Y un consejito para el final:


Lidiar con todo este proceso puede convertirse en una tarea ardua cuando no estamos familiarizados con el mercado inmobiliario o carecemos de tiempo.

Por ello, si necesitas ayuda no dudes en solicitar asesoramiento a profesionales del sector inmobiliario.

Ellos se encargarán de todo: desde fijar el mejor precio para tu vivienda, resolver el papeleo previo, elaborar un plan de marketing para que tu inmueble se alquile en tiempo récord y cerrar un contrato satisfactorio de forma completamente legal.